Automatización, monitoreo en tiempo real y análisis de datos están transformando una de las industrias más importantes de Chile. Para Camila Senociain, ingeniera senior de mantenimiento, el cambio más profundo no está únicamente en la tecnología, sino en la manera en que las personas aprenden a trabajar junto a ella.
Cuando Camila Senociain llegó por primera vez a liderar un turno de mantenimiento en Minera Escondida BHP, sabía que estaba asumiendo un desafío importante. Durante casi tres décadas ese cargo había sido ocupado exclusivamente por hombres, por lo que su llegada marcó un hito dentro de una de las operaciones mineras más relevantes del país. Sin embargo, con el paso de los años entendió que ese no sería el único cambio que presenciaría. Mientras desarrollaba su carrera profesional, la minería comenzó una transformación silenciosa que modificó la manera de planificar, mantener y operar una faena, incorporando tecnologías que hace apenas algunos años parecían muy lejanas.
Hoy, cuando conversa con jóvenes interesados en trabajar en la industria, suele encontrarse con una percepción que ya no representa la realidad. Muchos imaginan una minería centrada únicamente en maquinaria pesada y trabajo físico, cuando gran parte de las operaciones actuales funcionan apoyadas en plataformas digitales, monitoreo remoto y sistemas capaces de entregar información en tiempo real para mejorar la seguridad y la eficiencia.
«La minería que encuentran hoy los nuevos profesionales es muy distinta a la de hace diez años. Es más común ver mujeres en cargos de liderazgo, pero también una industria mucho más digitalizada, con nuevas tecnologías y herramientas que mejoran tanto la seguridad como la forma de trabajar.»
Su experiencia refleja un cambio que ha ocurrido prácticamente en toda la industria. La tecnología no reemplazó el trabajo en terreno, pero sí transformó la forma en que se toman decisiones. Hoy es posible monitorear el estado de un equipo antes de que presente una falla, planificar mantenimientos utilizando datos en tiempo real y coordinar operaciones con herramientas que permiten responder mucho más rápido frente a cualquier imprevisto. La experiencia continúa siendo indispensable, pero ahora convive con información que ayuda a anticiparse a los problemas y a optimizar cada proceso.

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ToggleUna transformación que ocurrió paso a paso
Las grandes transformaciones rara vez ocurren de un día para otro. Normalmente comienzan con pequeños cambios que, vistos de manera individual, parecen poco relevantes: un software nuevo, una plataforma diferente o una herramienta que facilita una tarea específica. Sin embargo, cuando todas esas innovaciones empiezan a formar parte del trabajo cotidiano, terminan modificando por completo la forma en que funciona una operación.
Eso fue precisamente lo que ocurrió en minería. Quienes llevan años trabajando en el sector han visto desaparecer procesos manuales, incorporar plataformas digitales y comenzar a utilizar información que antes simplemente no existía. Muchas decisiones que antiguamente dependían exclusivamente de la experiencia del operador hoy también consideran datos generados por sensores, sistemas de monitoreo y plataformas de gestión que permiten actuar antes de que un problema afecte la continuidad operacional.
Camila vivió esa evolución desde una de las áreas donde el cambio suele sentirse con mayor intensidad: el mantenimiento mina. Durante su paso por Escondida BHP lideró la implementación de nuevas herramientas digitales para gestionar el mantenimiento de equipos y, además, asumió la responsabilidad de capacitar a su propio equipo para incorporar esas tecnologías en el trabajo diario. Más allá de instalar una nueva plataforma, el verdadero desafío consistía en lograr que las personas comprendieran el valor de esa transformación y la integraran naturalmente en su forma de trabajar.
Esa misma experiencia la acompañó más tarde en Minera Zaldívar. Aunque las herramientas continuaban evolucionando, el desafío seguía siendo muy parecido: acompañar a los equipos en un proceso de cambio donde la tecnología solo genera resultados cuando las personas logran apropiarse de ella.
La tecnología cambió la forma de trabajar, no el valor de las personas
Cada vez que aparece una nueva tecnología surge la misma pregunta: ¿qué pasará con los trabajadores? En minería esa conversación también ha estado presente, especialmente con el avance de la automatización, el monitoreo remoto y el análisis predictivo. Sin embargo, para Camila el debate no debería centrarse en el reemplazo de las personas, sino en la forma en que la tecnología puede potenciar su trabajo.
«La tecnología no reemplaza el talento humano; lo potencia.»
Desde su experiencia, las nuevas herramientas permiten trabajar con mayor información, reducir tiempos de respuesta y anticipar situaciones que antes solo podían detectarse cuando el problema ya había ocurrido. Sin embargo, ninguna plataforma puede sustituir la capacidad de interpretar esos datos, evaluar distintos escenarios y tomar decisiones en contextos complejos.
Hoy un técnico puede revisar desde una tablet el historial completo de un equipo, recibir alertas preventivas y planificar intervenciones con información que hace algunos años habría tomado horas recopilar. Eso no significa que el trabajo sea más sencillo. Significa que ahora requiere profesionales capaces de combinar conocimientos técnicos con pensamiento analítico, criterio y disposición para seguir aprendiendo en una industria donde la innovación avanza de manera permanente.
Una industria que seguirá evolucionando
Todo indica que la minería continuará incorporando nuevas tecnologías durante los próximos años. Inteligencia artificial, automatización, mantenimiento predictivo y plataformas digitales seguirán transformando la manera de operar una faena. Sin embargo, para Camila el verdadero diferencial seguirá estando en las personas capaces de aprovechar esas herramientas para construir operaciones más seguras, eficientes y sostenibles.
Ese escenario representa también una enorme oportunidad para quienes hoy están pensando en desarrollar una carrera en este sector. La industria necesita profesionales preparados para desenvolverse en entornos donde la tecnología evoluciona constantemente y donde aprender deja de ser una etapa para convertirse en parte del trabajo cotidiano.
En ese contexto, instituciones como IPP cumplen un rol clave formando profesionales conectados con las necesidades reales de la minería. Carreras vinculadas a Gestión de Proyectos Mineros incorporan competencias que hoy resultan fundamentales para una industria que combina innovación tecnológica con una creciente necesidad de talento especializado.
La experiencia de Camila Senociain demuestra que la minería cambió profundamente durante la última década. Y si algo parece claro, es que la próxima transformación ya comenzó.
Sobre Camila Senociain
Camila Senociain es ingeniera mecánica y líder de mantenimiento mina, con una destacada trayectoria en la gran minería chilena. Fue la primera mujer en desempeñarse como jefa de turno de mantenimiento en Minera Escondida BHP y posteriormente en Minera Zaldívar, liderando equipos en operaciones de alta complejidad. Su trabajo ha sido reconocido por la propia industria, siendo nominada por sus equipos al reconocimiento WIM100 2024, que distingue a mujeres líderes en minería a nivel internacional.


